El legendario rescatista de los Alpes es, en casa, una montaña de paciencia y ternura. El San Bernardo ama a los niños con vocación de niñera y a la familia con lealtad de héroe.
Temperamento
Tranquilo, bonachón y tolerante. Su instinto protector es sereno: no ladra por deporte, pero su sola presencia impone. Necesita estar con la familia, no aislado en un patio.
Cuidados
Ejercicio suave diario — no es deportista. Cepillado frecuente y temporadas de muda serias. Sensible al calor: sombra, agua y paseos frescos. Babea con generosidad, tenlo presente. Alimentación cuidada durante su crecimiento.
¿Es para ti?
Sí, si tienes espacio y quieres el gigante más dulce como compañero de tus hijos. No, si vives en clima caluroso, en apartamento, o la baba y el pelo te quitan el sueño.



