Una nubecita blanca que te sigue por la casa. El Maltés lleva milenios haciendo una sola cosa y la hace perfecto: amar a su familia sin condiciones.
Temperamento
Dulce, alegre y pegado a su gente como una sombra. Es juguetón sin ser hiperactivo y se adapta a cualquier hogar tranquilo. Sufre si pasa muchas horas solo: es un perro de compañía en el sentido literal.
Cuidados
Cepillado frecuente de su manto blanco y limpieza diaria del lagrimeo para evitar manchas. Paseos cortos y juego suave. Peluquería periódica si mantienes el pelo largo.
¿Es para ti?
Sí, si quieres un compañero tierno, limpio y de apartamento que llene la casa de dulzura. No, si pasa mucho tiempo vacía la casa o buscas un perro independiente.



